Un estudio realizado con 3,000 personas por investigadores de la Universidad de Southern California (USC) en EE UU, pone de relieve que el riesgo de padecer cáncer de vejiga es el doble para las mujeres que se tiñen el cabello con tintes permanentes al menos una vez al mes durante un año, que para quienes no lo utilizan.
El riesgo de quienes se tiñen el pelo por lo menos una vez al mes durante 15 años o más es tres veces superior. El incremento de riesgo para los peluqueros que han trabajado durante más de 10 años es de cinco veces.
Esta es la primera confirmación bien fundamentada de algo que se sospecha desde hace 20 años.
El cáncer de vejiga es poco frecuente, pues representa el 2% de todos los cánceres de las mujeres y el 6% de los que sufren los hombres. Hasta ahora, habían dos factores de riesgo bien establecidos: el tabaco, responsable del 30% de los casos, y la exposición ocupacional a ciertas sustancias (las aliraminas) en la industria química y textil, responsable de un 15% a un 20%.
Los investigadores afirmaron que la asociación con el aumento del riesgo de cáncer se descubrió sólo con los tintes permanentes, no con los semipermanentes o el baño de color temporal, que desaparece después de unos lavados.
Más de una de cada tres mujeres con más de 18 años y uno de cada 10 hombres con más de 40 en Europa, América del Norte y Japón utilizan algún tipo de coloración para el cabello, informan los investigadores. Los tintes permanentes representan las tres cuartas partes de todos ellos.