Los hábitos de los tiempos actuales han popularizado el consumo de los productos congelados, ya que cada vez son más los compradores que carecen de tiempo para ir al mercado todos los días para comprar productos frescos.
Los consumidores saben que los congelados que compran pueden conservarse durante bastante tiempo en sus neveras (dependiendo de las características de su congelador), lo cual es un valor añadido cada vez más importante por la comodidad que representa mantener comida en casa y que permanezca en óptimas condiciones durante mucho tiempo para cuando sea necesaria.
Normalmente, los alimentos congelados son más baratos que los frescos.