Un grupo de militares de rango intermedio pidió la renuncia del presidente de Bolivia, Carlos Mesa y el cierre del Congreso, lo que de inmediato fue rechazado por la plana mayor de las Fuerzas Armadas.
La proclama, difundida mientras se multiplican las protestas sociales, exigió al mandatario "que se vaya, simplemente, que deje el gobierno, que deje la presidencia y que dé lugar al gobierno del pueblo", señaló el teniente coronel Julio César Galindo, cabeza visible del desconocido grupo castrense.
Poco después las Fuerzas Armadas rechazaron en un comunicado oficial el pronunciamiento.
Ese manifiesto "pretende enlodar y desprestigiar a la institución con afanes golpistas" y "no representa el sentir de los componentes de las FFAA que se mantienen firmes en defensa de Estado de derecho, la democracia y la institucionalidad del país", precisaron los altos mandos castrenses.
El comunicado calificó de "desaprensivas y sediciosas" las declaraciones formuladas por los tenientes coroneles Galindo y Julio Herrera, quienes aparecen como figuras visibles del autodenominado Movimiento Militar Generacional.
Evo Morales, líder de los cocaleros y del opositor Movimiento Al Socialismo (MAS), rechazó la proclama rebelde.
"Quiero expresar mi rechazo a cualquier golpe militar que pueda venir y dejar en claro que vamos a defender la democracia", recuperada en el país hace dos décadas tras un largo período de regímenes castrenses de facto, apuntó.