El gobierno colombiano ordenó capturar al jefe paramilitar Diego Murillo, alias Don Berna o Adolfo Paz, por la muerte de un diputado, y lo excluyó del diálogo con los escuadrones de extrema derecha, en un hecho que puso de nuevo en vilo el proceso iniciado hace dos años.
La orden fue dada por el presidente Alvaro Uribe al director de la Policía, general Jorge Castro.
Murillo, de 43 años, es uno de los líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y es procesado en Estados Unidos por narcotráfico, acusado de secuestros y otros delitos cometidos, además, en una guerra que libró junto al exjefe del cártel de Medellín, Pablo Escobar.