Los gobiernos no están cumpliendo su promesa de establecer un orden mundial basado en los derechos humanos, dijo Amnistía Internacional (AI) durante la presentación de su informe anual.
Irene Khan, secretaria general de la organización, dijo que, además, "se está elaborando una nueva agenda en la que se utiliza el lenguaje de la libertad y la justicia para aplicar políticas de miedo e inseguridad". "Con tal fin se está intentando, entre otras cosas, redefinir la tortura para hacerla admisible", agregó.
AMERICA LATINA
Sobre América Latina, el informe indica que para muchos gobiernos "el respeto por los derechos humanos continuó siendo una ilusión".
Se señala que la llamada "guerra contra el terror" y la "guerra contra las drogas" se están fusionando y dominaron la relación de EE. UU. con Latinoamérica, en la que el gobierno de George W. Bush alentó a sus contrapartes de América Latina a darle un mayor papel a los militares en operaciones de orden público y seguridad interna.
En Colombia, EE. UU. duplicó el número permitido de su personal en tareas de contra insurgencia y lucha anti drogas.
Según AI, "los civiles son atacados por todas las partes en conflicto colombiano: las fuerzas de seguridad, los paramilitares apoyados por el ejército y los grupos armados de oposición".
Sobre Venezuela se indica que la polarización e inestabilidad afectaron al país por buena parte de 2004.
Sin embargo, en América Latina se destaca que los esfuerzos por combatir la impunidad han ganado fuerza y una serie de sentencias judiciales -basadas en la jurisdicción internacional- muestran que altos mandos militares y ex jefes de seguridad pueden enfrentar la justicia.