El gobierno presentó ayer su menú de propuestas para reformar la ley orgánica de la Caja de Seguro Social, que según el proyecto oficial busca garantizar las finanzas de la institución por los próximos 40 años.
Los teóricos alegan que más que incremento de cuotas, lo que más favorece a la CSS es el aumento de la edad de jubilación.
Frente a lo que se avecina, lo más correcto es la prudencia popular. Nadie debe caer en provocaciones. En una democracia se debe respetar el derecho a protestar de manera pacífica. Así lo debe entender la Fuerza Pública al igual que los sindicatos, gremios y estudiantes que se preparan para rechazar las modificaciones a la seguridad social.
No es conveniente tratar de proyectar miedo y escenarios de terror. Los panameños debemos ser lo suficientemente tolerantes. Caer en extremos no es lo más conveniente para nadie.
Así las cosas frente a la presentación del proyecto, lo más correcto es someter el documento a un amplio debate, aunque todo indica que el gobierno pretende una aprobación rápida de su iniciativa.
Al igual que con las reformas tributarias, el gobierno volvió a errar. En esta ocasión se inició un período de consultas previo a la presentación del proyecto, pero lo objetable es que nadie conocía ni siquiera el borrador de la propuesta de la Patria Nueva. Al final quedamos en lo mismo.
No hay que llamarnos a engaños. El tema de la seguridad social es explosivo. Muchas personas serán afectadas. El gobierno tendrá que pagar su costo político y habrá protestas callejeras.
Frente a ese panorama la prudencia debe imperar. Ojalá que de lado y lado se eviten los enfrentamientos. ¡Que la lucha de ideas!