Sexo, sexo y sexo. Si eso es solo en lo que piensan algunos hombres y mujeres, no creemos que estén cerca de la felicidad, pero sí de la saciedad.
Ahora, el encuentro sexual entre dos personas que se aman es rico, sobre todo cuando uno inventa y el otro acepta cómodamente todo lo que le haga. Y es que el sexo es precisamente eso, saber encontrar ese punto que te desborde de pasión y deseo de intimar. Claro, no lo es todo en la vida.
Pero cuando no se quiere caer en la monotonía, es oportuno recurrir al recuerdo, principalmente a esas citas de los primeros días de romance, cuando no se pensaba en más nada que en compartir momentos de ocio, inventando paseos, idas al cine o la disco, que después quedaban en la semi oscuridad de cuatro paredes. No tenemos que explicar más..
Una de las maneras más excitantes de añadir diversión al sexo consiste en recordar el inicio, pues recurrir a aquellas cosas divertidas que se solían hacer al principio puede ser un juego de imaginación muy estimulante para el deseo sexual, porque así se puede estimular al cerebro para producir las sustancias químicas sentimentales que hicieron tan sensuales las primeras relaciones.
Recreen juntos una escena peculiar para revivir su primera cita, sólo que esta vez ambos se sentirán muy seguros de sí mismos. Vístanse de modo que su apariencia se asemeje a la de aquel día, procuren encontrarse en el mismo lugar o en otro parecido, acaríciense pero sin entregarse el uno al otro demasiado pronto, mantengan la farsa hasta llegar a la cama y continúen reviviendo la nostalgia mientras hacen el amor.
¡Ah!, el rincón que muchos sólo utilizan para cocinar, también puede ser un buen escenario para encender, como muchos bien han descrito, la llama de la pasión. Sólo hay que dejarse llevar de la imaginación.