Braulio Enrique Santein, de 30 años, homicida confeso de la muerte a tiros del abogado Javier Justiniani, dijo durante la ampliación de indagatoria realizada ayer, domingo, por la Fiscalía Auxiliar de la República, que no le pagaron por cometer el crimen, pero que unos colombianos con nexos con pandillas en Panamá, lo tenían amenazado, reveló una fuente relacionada con la investigación.
La fuente manifestó que sobre la ciudadana colombiana que se encontraba durante el crimen, Santein argumentó que no la conocía, pero que lo llamaba por teléfono,
El hoy detenido tiene dos versiones sobre la ubicación del arma utilizada en el asesinato: uno, que se la dio a un indigente, y la otra, a un amigo. Según Santein, asesinó a Justiniani por rabia, porque quedó insatisfecho por la defensa a favor de su padre que está preso por robo y drogas.