Chiriquí sigue siendo un blanco ideal para el trasiego de armas por su ubicación fronteriza con Centroamérica, afirmó Felipe Cano, director nacional de gobiernos locales.
Las declaración de Felipe Cano se deben a que el gobierno de turno tiene planeado llevar a la provincia de Chiriquí, el programa de armas por comida, el cual a resultado bueno en otras latitudes del Estado panameño.
Según Cano, el último trasiego de armas que fue decomisado en la ciudad capital esta semana, había entrado por Río Sereno, procedente de Nicaragua.
Ahora el propósito es prevenir a la sociedad con este programa, donde una persona por entregar una AK-47 recibe B/.800.00 en bonos de alimentos.
Una de las reglas de plan de armas por comida, es que todos los ciudadanos que mantengan en su poder armas ilegales y legales las pueden entregar sin temor a posteriores investigaciones de cualquier tipo.
Por su parte, Virgilio Vergara, gobernador de la provincia de Chiriquí, calificó de importante este programa para los conciudadanos, pues se busca que no sólo se lleve a cabo en la ciudad de David, sino que de igual forma se pueda trasladar a otros distritos.
Aseguró que están tratando de darles mayor equipo al área fronteriza y otorgar mayor apoyo al Municipio de Renacimiento de tal forma que se pueda contar con mejor vigilancia en la frontera con Costa Rica.
Van a iniciar con una inspección en todo el área fronteriza y una revisión de los límites para determinar una mejor seguridad para la ciudadanía panameña.
Los pasos clandestinos existen desde hace muchos años y a su juicio, lo importante es que han logrado capturar personas que cometen delitos a través de esas rutas.
La provincia de Chiriquí es utilizada por narcotraficantes de Centroamérica, quienes realizan canjes con delincuentes comunes del país.
Como se ha logrado comprobar en la larga historia delincuencial en el lugar.