Ya no puede ver las cosas que desea o debe hacer, incluso con el uso de lentes comunes, como manejar, leer periódicos, ver la televisión y se la pasa de óptica en óptica en busca de una mejor visión, entonces usted padece de Baja Visión.
Según Ivonne de Martinelli (oftalmóloga) y Biviana Tapia (optómetra), los pacientes con maculopatías, retinopatías, problemas neurológicos son asistidas con diferentes ayudas y tratamientos de rehabilitación para que puedan aprovechar el remanente visual y reanudar sus tareas habituales lo mejor posible.
Esta tarea es realizada por un equipo multidisciplinario en el Instituto de Oftalmología Pediátrica y Baja Visión, en donde mediante un proceso se evalúa la situación visual del paciente, se prescriben las ayudas personalizadas y las sesiones de rehabilitación para que adapte la ayuda a su vida cotidiana.
¿Enfermedad, secuela o consecuencia de algún padecimiento?
Baja visión, hipovisión, visión parcial, o como se decía hace una década atrás, visión subnormal, no es una enfermedad. Los pacientes que por diferentes causas quedan por debajo de una visión determinada, se conocen como discapacitados visuales o pacientes con baja visión.
La baja visión puede aparecer en niños o adultos aquejadas con múltiples enfermedades como diabetes, hipertensión arterial y presión ocular elevada, infecciones de los ojos, tumores cerebrales u oculares y enfermedades de origen hereditario como la retinosis pigmentaria, o congénitas como el albinismo, o si su madre durante el embarazo presentó enfermedades como la Rubéola, Sarampion y Varicela.
EQUIPO DE APOYO
Hace pocos años, en Panamá no existían estos lugares de ayuda para personas con baja visión, expresó la doctora Ivonne de Martinelli.
Para ayudar al paciente se utilizan: ayudas ópticas (lupas, hipercorrecciones, telescopios) y no ópticas (iluminación, contrastes), para ayudar al mejoramiento de la agudeza visual. Además para los niños en edad escolar hay cuadernos normales con un marcado más pronunciado y de color negro, al igual que con reglones más anchos, cuadernos de cuadritos más grande para matemáticas, todo para que pueda ver mejor.
Lentes microscópicas: Son lentes de altas graduaciones que se utilizan en forma de anteojos. Se prescriben siempre para un solo ojo. Su mayor desventaja es la corta distancia focal, por lo que el paciente debe acercar mucho el texto a sus ojos.
Lupas: es un sistema de lentes que sirve para magnificar imágenes a distancia. Pueden estar montados en anteojos o utilizarse manualmente. Estos últimos son los más utilizados por su comodidad y su precio. Son muy utilizados por los niños para ver el tablero, ver el nombre de las calles y siempre requieren que el paciente esté quieto. Los precios son muy cómodos, hay lupas de 20 y 30 balboas, al igual que telescopios de 50 y 70 balboas, con los que se puede ver el tablero, la televisión. Son tan útiles que se quitan y se ponen. Los cuadernos cuestan igual que un cuaderno normal.
Como ejemplo, la doctora Martinelli relató que tiene un paciente diabético, que tiene una tienda y tenía problema al momento de fiar un producto. Ahora con la utilización de la lupa y el cuaderno puede llevar sus cuentas perfectamente.
SEÑALES DE ALARMA
Para las doctoras Martinelli y Tapia, algunas señales que se acuda al especialista con urgencia son cuando los niños presentan un párpado caído, ojos rojos, lagrimeo excesivo o persistente, los bordes de los ojos rojos o con caspitas, un ojo de color diferente al otro o alguna nubosidad en la parte central del ojo y una pupila de diferente tamaño.
RECOMENDACION
Es importante seguir las siguientes recomendaciones:
Mantener las manos siempre limpias, lavándolas varias veces al día.
Realizar todas las tareas en condiciones de excelente iluminación.
La distancia prudente para ver televisión es de 3 metros mínimos y con la luz encendida.
Ponerle gafas de natación cuando se lleva a la piscina.
No utilizar medicamentos o sustancias caseras no formuladas por el profesional competente.