Quedó demostrado que el béisbol sigue siendo el deporte preferido por los panameños; los aficionados lo viven y disfrutan de mil y una manera, al punto que involucran no sólo a los niños y niñas pequeños de las casas, si no que también recurren a la mascota del hogar para que esta también se manifieste a favor de su equipo escogido.
NUEVO INTEGRANTE
En Herrera, por ejemplo hay padres de familia que quizás esperaron ansiosamente el nacimiento de un varoncito vislumbrando que en el futuro fuesen miembros de la selección “azul-amarilla”; pero el destino les entregó niñas; de alguna forma la identifican con este deporte apasionante, poniéndole réplicas del uniforme o sus colores.
Que niños y niñas luzcan los colores de la provincia es normal; pero lo curioso es que también un periquito de la variedad “piqui blanco” lo vistan con los colores de la provincia de Herrera, como es el caso de este que en cada alita llevaba un lazo azul y amarillo. Había que verlo cuando movía su emplumado cuerpo como el péndulo de un reloj haciendo lucir la ornamentación azul y amarilla, como si lo hubiesen entrenado para la ocasión. Esto causó aplausos y risas; un supersticioso dijo que tenían que orinarlo para no causarle mal de ojo; y un chusco de los que no faltan, aseguró que el periquito es “chiricano”...porque tiene en su plumaje los colores de Chiriquí, rojo y verde.