Problemas de polilla ha presentado el techo de la antigua Iglesia de Natá, Santiago Apóstol; por lo que el párroco Samuel Arcia ha solicitado su reparación a Reinier Rodríguez, director del INAC, quien señaló que ya se dio inicio a las gestiones de cotización para la fumigación.
Por otra parte, está pendiente la restauración del pelicano de plata, de la iglesia; es por esto que se tiene pensado analizar con la restauradora mejicana, Angela Camargo, ya que actualmente es la encargada de la restauración de la capilla de San Francisco de la Montaña, de Veraguas.
La restauradora Camargo, llega a nuestro país procedente de Méjico e Italia, el 30 de abril, para ser llevada a la casa cural de Natá, para evaluar los daños que tiene el pelicano y recomendar a un restaurador especializado con los materiales y el equipo apropiado, para poder realizar la reparación.
Según informaciones, esta pieza histórica, fue confeccionada en 1752, y presenta una fractura entre sus patas y el cuerpo, que necesita con urgencia ser soldada, por su valor arqueológico.
El pelicano de plata, "dentro de la simbología religiosa católica representa a Cristo Jesús, ya que según el pensamiento de esa época, esa ave se picaba el pecho para dar de comer a sus polluelos, de la misma manera en que Jesús, otorga su sangre para sus hijos, lo que es una alegoría, por esto es utilizada como una custodia, que en términos religiosos se usa en la liturgia para guardar el vino y el pan, lo que es el cuerpo de Cristo que abre la puerta de su pecho y da de beber a sus fieles", expresa Reinier Rodríguez, director del INAC.
Todas la piezas históricas tienen gran valor y sobre todo la plata colonial, que no se puede evaluar en gramos sino por su belleza, antigüedad y estética, agregó el director Rodríguez.