El Chelsea se colocó ayer a sólo un paso de proclamarse nuevo campeón de la Liga, tras doblegar al Fulham por 3-1, en una jornada negra para el Liverpool del español Rafael Benítez y nefasta para su compatriota Fernando Hierro, del Bolton, que marcó en propia meta en el empate a uno ante el Aston Villa.
Los letales "Blues" continúan imparables en esta competición y prácticamente rozan el trofeo.
Los dirigidos por José Mourinho, semifinalista también en la Liga de Campeones, junto al Liverpool, necesita un empate o una derrota del Arsenal en el derbi que el lunes disputará el equipo de Highbury Park contra el Tottenham Hotspur para materializar el objetivo.