El gobierno debe atacar de manera inmediata el tema del alza de precios en la canasta básica familiar. Cada mes hay un incremento. Del 2010 al 2011 el aumento fue de 14.38 dólares, para ubicarse en 285.77 dólares al mes de febrero.
Eso quiere decir que hoy a los hogares panameños les cuesta más que en febrero la compra de sus alimentos y el combustible y no hay quien le ponga el cascabel al gato. La culpa como siempre se la lleva el aumento del barril de petróleo, pero productos criollos que no requieren mayor inversión, como el limón, hoy se vende en las ferias de los distritos de Panamá y San Miguelito a cinco unidades por dólar.
Una revisión a los archivos del Ministerio de Economía y Finanzas revela que el precio de la canasta básica hoy día es mayor en 94.13 dólares que en el año 2004.
Sin duda que el bolsillo de los panameños será golpeado más cuando la tarifa del pasaje en el transporte público del área metropolitana pase a 45 centésimos
Los economistas del gobierno deben girar la mirada hacia esos temas y no sólo pensar en los macroproyectos. Esos técnicos deben asimilar que la mayoría de la población apenas subsiste con su salario y que las constantes alzas de precios, golpean los presupuestos familiares. Está bien que se construyan grandes obras, pero no hay que descuidar asuntos prioritarias para la población.
La Comisión designada por el Ejecutivo para analizar el tema de la canasta básica, ya debe rendir frutos, porque el hambre no espera y no entiende de la libre oferta y demanda, cadenas de frío y precios de paridad del petróleo.