Casi todos querían ser Naruto o por lo menos alguno de sus aliados o enemigos.
Ayer, un centenar de jóvenes y niños se sintieron como en la aldea Oculta de la Hoja. Por un lapso de horas, se alejaron mentalmente de su real ubicación geográfica -el Gimnasio Eugenio 'Yuyín' Luzcando, en Betania- y se situaron imaginaria y atuendosamente en el escenario del popular manga y anime japonés Naruto. Uno de los más vendidos en el mundo, en los últimos años.
Pelucas de distintos colores, vestidos estrambóticos, maquillaje que a cualquiera asusta menos a los fanáticos del anime, birria de videojuegos y concursos de karaoke, disfraces y dibujos fue parte de lo que se vivió en la actividad denominada Narufest. Fueron 7 horas que duró el festival. Lo organizó la Junta Comunal de Betania con la asesoría de los seguidores del anime.
Uno de los pocos amigos de Naruto que nos encontramos en el "Yuyín" fue a Sasuke. Abundaban más los enemigos, pues fíjese que estaba el malvado de Zabusa y el clan Akatsuki: Hidan, Kakuzu, Kisame y Pain que querían atrapar a Naruto, pero fue imposible, el está en Japón y allá o acá -por lo menos en los videojuegos- sigue siendo el hokage, el ninja más fuerte de su aldea.