Hay que ser realista, el reloj biológico no se detiene y avanza más rápido de lo que cualquier mujer desea. Las más afortunadas pueden ir borrando cosméticamente esos pequeños signos que van apareciendo alrededor de los cuarenta, pero la mayoría tiene que ir acostumbrándose a que la edad se les vino encima.
Aunque parezca cruel, inhumano y demasiado realista, acepte que su piel ya no es tan tersa como a los veinte y su cuerpo no luce como a los treinta, sin embargo piense que ahora usted es más segura, tiene mayor experiencia y sabe actuar con la astucia que quizás le faltaba hace 20 años.
Está claro que un cuerpo hermoso y una cara bonita ayudan, pero se puede sacar el mayor provecho de cada etapa de la vida, aunque las primeras arrugas comiencen a notarse..
Tómese un respiro y lea estas ideas, un tanto locas, pero que definitivamente le levantan los ánimos a cualquiera:
1. Sea realista. Si está pasada de peso, acepte que ya no es talla 8, sino 14. No fuerce aquel hermoso vestido que utilizó 10 años antes y que la hacía lucir divina. Haga algo más sano, póngase a dieta y piense como una flaca.
2. Olvide de vez en cuando su presupuesto y regálese un vestido cuyo precio resultaría incomprable en décadas anteriores. No se reprima, busque algo que la haga sentirse hermosa y reina del mundo.
3. En lugar de pensar en la muerte, empiece a imaginarse en la vida después de la muerte.
4. No tema ir al cine sola y piense que la soledad es la mejor manera de encontrarse consigo misma.
5. No tema a enamorarse. Muchos han encontrado su verdadero amor, después de los cincuenta.