La señora Larissa Wong, es una artesana panameña, nacida en el distrito de Santiago, de la provincia de Veraguas.
Confecciona muñecas de trapo, junto a su madre desde hace más de 20 años en su pequeño taller casero, en la Avenida Sur de la ciudad Santiago.
En un principio las muñecas eran poco elaboradas y no estaban vestidas con trajes nacionales, ni siquiera estaban destinadas para la venta, eran sólo regalos especiales.
Poco a poco las muñecas fueron adquiriendo fama local y muchas personas le hacían pedidos a la artesana, especialmente para las fiestas de Navidad.
UNA FORMA DE SUBSISTIR
Después de los acontecimientos del 20 de diciembre de 1989, la artesana quedó sin trabajo y una familia que alimentar, fue cuando se agravó la necesidad económica e inspiró a la artesana a salir con sus muñecas, esta vez vestidas con la montuna santeña, por los almacenes del pueblo en busca de pedidos.
Las personas comenzaron a pedirle las hermosas empolleradas y así comenzó su negocio.
“En aquel entonces no habían muñecas muy elaboradas que vistieran la pollera y los hoteles fueron nuestros primeros clientes”; confesó la artesana Wong.
BAUTIZAN A LARI
Cuando los pedidos de los hoteles aumentaron, las artesanas decidieron ponerle un nombre con el cual fueran reconocidas a nivel comercial. Su madre la bautizó "Lari" en honor a su hija , porque se llama Larisa.
"Muñecas Lari", no sólo es un negocio familiar, cada muñeca está trabajada a mano, desde los detalles de sus vestuarios, sus prendas hasta los rasgos físicos que simulan una niña panameña.
La señora Larisa, viajó especialmente a México para tomar un curso de calidad artesanal, en éste aprendió que cada país debe explotar los rasgos físicos del rostro de sus habitantes, y a su regreso, Larisa junto a su madre, tomaron fotografías de diferentes etnias de nuestro país y los plasmaron en las caritas de la muñecas. De acuerdo a su vestido, ya fuera la montuna ocueña, o santeña, la indígena Kuna o la reina Congo se pintaban sus caras y daba la forma a su cabello.
RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
A la señora Larisa Wong, no deja de sorprenderle cómo llegan a su pequeño taller extranjeros en busca de su muñeca, según le dicen, porque ya la han visto en casa de algún amigo en su país y éste les refirió el trabajo de la artesana panameña.
En el 2003, en el marco de la Feria Internacional de Artesanías, la OMPI, le otorgó a la muñeca Lari Reina Congo, el primer premio del Concurso Nacional de Artesanías, y un reconocimiento internacional, a la muñeca Laris Centenario de la Republica de Panamá, confeccionada totalmente a mano por 9 artesanas panameñas en más de 16 horas de trabajo; de esta muñeca sólo se realizaron 100 que fueron entregadas a reconocidas personalidades del ámbito nacional. También la muñeca Laris Regular que está vestida con la pollera de lujo, se le entregó como recuerdo a cada una de las concursantes del Miss Universo durante su visita a nuestro país.