Sucedió lo inevitable. Panamá solicitó ante la Organización Mundial de Comercio un arbitraje internacional contra la Unión Europea por su intención de aplicar un arancel único a las importaciones de banano procedentes de América Latina que supera en casi 300% los aranceles actuales.
La medida fue tomada por el Ministro de Comercio, Alejandro Ferrer, a través del representante permanente ante la OMC.
El arancel único propuesto por la UE de 230 euros por tonelada métrica -que entraría a regir desde el 1 de enero de 2006- ha sido rechazado rotundamente por los países exportadores de banano de América Latina y el Caribe, argumentando que sería devastador para sus economías.
Los aranceles europeos para el banano latinoamericano no superan actualmente los 75 euros (98 dólares).
La medida no afectaría a los productores europeos de las canarias y los del grupo ACP (Africa, Caribe y Pacífico) que disfrutan de un trato preferente por parte de la UE.
Según Ferrer, la medida fue tomada para proteger los niveles de exportación panameña hacia el mercado europeo.
"El nuevo arancel anunciado por la UE pone en peligro el acceso actual de nuestra producción al Mercado Europeo y además desmejora las condiciones de competitividad de los países latinoamericanos frente a los productores africanos y caribeños", dijo Ferrer.
"Panamá está preparado y dispuesto a defender los intereses de sus productores", agregó.
Además de Panamá, Costa Rica también está en trámites con OMC para iniciar un proceso de arbitraje, señalando que este paso es "inevitable".
La Comisión Europea ha señalado estar"decepcionada" por la forma en que los países latinoamericanos han utilizando plazos para negociar el nuevo sistema de importaciones de banano.