Después de un año malo, el panameño Santos Hernández ha cambiado de club y parece haber tomado aire puro en la Liga Mexicana de béisbol, en la que pronto podría convertirse en el segundo lanzador de la historia con 200 salvamentos.
Hernández, originario de David Chiriguí, llegó a México para jugar con los Tigres en el año 2000 y desde entonces se confirmó como el mejor relevista corto del torneo.
La idea de los Tigres de jugar sin extranjeros orilló al panameño de 32 años, pero los Olmecas de Tabasco lo contrataron y han empezado a cosechar frutos; en la primera semana Santos salvó cuatro juegos para ser líder en esa casilla.
Con buena velocidad y control, sangre fría que lo hacen confiable en los momentos difíciles, y dominio de algunos lanzamientos de rompimientos, Hernández ha regresado sano a la Liga y parece en condiciones de sobrepasar este año los 35 juegos salvados, lo cual lo colocaría con 197, muy cerca de los 200.
Si bien en la temporada 2005 hay sólo dos panameños; tanto Hernández como el jardinero Rubén Rivera, de los Piratas de Campeche, son figuras claves de sus equipos y deben ser protagonistas, cada uno en su rol.