Las porristas han sido un alivio en el fútbol mexicano. Allá no hay domingo, que no se llenen los estadios.
Cuando se implementaron las porristas, el número de aficionados se incrementó a lo grande. Bellas, pelinegras, rubias, castañas, una gala de bellezas que engalana el deporte del fútbol.
En Panamá la afición se ha divorciado de sus dos grandes amores. El béisbol pasa un frío inmenso de afición y el fútbol ha sido golpeado en su torneo no aficionado, en los últimos años.
Algunas ideas han sido clonadas del deporte profesional, pero aún no se tienen las porristas debidamente organizadas.
Seguro que con unas porristas como la de la foto.. los estadios se llenarían. ¿O no?