El bateo explosivo de Japón surgió en el Tokyo Dome para ganar por paliza de 14-2 a Corea del Sur y ser el primer equipo clasificado a la segunda ronda de la segunda edición del Clásico Mundial de Béisbol.
El partido se suspendió al concluir la séptima entrada por haber en el marcador una diferencia de carreras a favor de Japón.
Los anfitriones ligaron un ataque de 14 imparables y utilizaron cuatro lanzadores para detener la ofensiva del campeón olímpico, que nada pudo hacer por la humillación sufrida dentro del Grupo A.
Ahora Japón buscará el invicto cuando se enfrente en el tercer partido y último de la primera fase al ganador del partido que disputen China y Corea del Sur para decidir al campeón del grupo asiático.