El presidente de Bolivia, Evo Morales, reconoció ayer que en un principio restó importancia al dengue y pensó que era una enfermedad pasajera, aunque ahora comprende su gravedad porque causó la muerte de 21 personas desde enero pasado.
Desde principios de enero, 21 personas han muerto por causa del dengue hemorrágico y se han reportado cuarenta mil infectados en su variante no mortal en casi todo el país.