Miles de familias beneficiarias con el Programa de los bonos para la compra de alimentos, en 29 comunidades de la Comarca Ngöbe Buglé, han empezado a producir sus propios alimentos a través de los huertos familiares, mejorando significativamente su calidad de vida.
La capacitación agrícola, entrega de herramientas y semillas a las familias se ejecuta a través del programa de los bonos, que lleva adelante la Secretaría Nacional para el Plan Alimentario Nutricional (SENAPAN).
Participar en capacitaciones agrícolas es uno de los compromisos adquiridos por los 8 mil beneficiarios del programa de los bonos, que en julio de 2008 aumentó de B/35.00 a B/50.00.
En una remota comunidad llamada Los Guarumos, en el corregimiento El Paredón, viven Pedro y Felicio Pérez; dos de los 112 promotores voluntarios capacitados por técnicos del INADEH, en métodos de conservación de suelos, agricultura orgánica y granos básicos.
Los conocimientos adquiridos ahora se lo transmiten a las familias beneficiarias del bono para que puedan producir sus alimentos en el patio de su casa. Han cambiado la agricultura tradicional de quemar los herbazales por la orgánica; preparando abonos de leguminosas, frutas, flores, bocachi y compost.
El Gobierno, a través de SENAPAN, entregó en noviembre pasado semillas de frijol, poroto, ají, habichuela, pepino y tomate. Las familias también cultivan plantas medicinales como la hierbabuena, manzanilla, romerito y suspiro, entre otras variedades.
Para dar un mayor estímulo a las familias que se han esforzado en trabajar los huertos familiares, SENAPAN entregó juegos de herramientas (Pala, piqueta, azadón, rastrillo, machete y lima).
De esta forma, se promueve el huerto familiar como recurso para abastecer a la familia con alimentos complementarios durante todo el año, y los ayuda a incorporarse a la actividad productiva.