El presidente Martín Torrijos aseguró ayer que no tiene inconvenientes en pedir perdón en nombre del Estado, siempre y cuando esta acción represente el convencimiento moral del pueblo panameño de que en el pasado se cometieron errores que tienen que ser superados.
Las declaraciones del mandatario se dan un día después de que el gobierno no pidiera perdón públicamente por la desaparición y muerte de Heliodoro Portugal en 1970. Este acto público de disculpas es una sentencia al país dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
"El perdón debe llevar la convicción como la tengo, no sólo democrática, sino comprender que se requiere de un resarcimiento moral y de un acto de reconocer a las personas que han sido víctimas por parte de acciones del Estado durante mucho tiempo", concluyó. P-2