"Nacidos para morir", es el inevitable destino de todos los seres vivos, pero cuando hay quienes quieren acelerar este inevitable proceso la sociedad no puede menos que alarmarse.
Esto es lo que está sucediendo en Panamá ante el incremento de la ola de violencia en la que los principales actores son personas relativamente jóvenes y en edad productiva.
Uno de los más recientes hechos de sangre ocurrió a las 8: 45 de la noche del viernes en el Lava Auto Amanecido del área conocida como Morelos en el corregimiento de Tocumen.
Ercik Martínez, de 19 años, quien se desempeñaba como lavador de vehículos en el mencionado establecimiento, fue acribillado de 11 disparos por dos sujetos, presuntamente menores de edad, que se presentaron al sitio con armas de fuego.
Martínez, quien residía en el área de San Antonio, en el mismo corregimiento, recibió tres tiros en el hombro derecho, dos tiros en el tórax, dos en la cara, dos en la espalda, uno en la nuca y uno en el lado derecho del cuello.
El hoy occiso falleció de manera instantánea en la escena del crimen.
Testigos del hecho revelaron que los dos homicidas tuvieron tiempo de huir caminando por el lugar, y a pesar de que se montó un operativo para dar con el paradero de los mismos, la búsqueda resultó infructuosa.
Aunque no se ha definido el posible móvil de este crimen, no se descarta una posible venganza.
Este es el cuarto homicidio que ocurre en el corregimiento de Tocumen en lo que va del año 2009.
El primer día del año en la barriada Punta del Este, fue asesinada por una bala en el abdomen Dalia Marlen Espinoza de 30 años.
Ese mismo día, Víctor Mitre fallecía en Cabuyita de una puñalada en el abdomen.
El 17 de enero, en El Pantanal, Euribiades Soto Fernández, de 29 años, fue asesinado de un disparo en el tórax.