Cientos de pescadores están a la deriva en un pedazo de hielo de unos 12 kilómetros de ancho que se desprendió de la orilla del Lago Eire, en la parte correspondiente al estado de Ohio, dijo ayer la Guardia Costera en un comunicado.
La Guardia Costera y la Policía han desplegado barcos y helicópteros de Michigan y Ohio para rescatar a las personas atrapadas, cuyo número se estima entre 300 y 500.
"En este momento, nuestra prioridad es sacar a toda la gente del hielo", dijo David French, un portavoz de la Guardia Costera que recibió una llamada de auxilio.
De acuerdo con la prensa local, una persona se cayó en el agua, tuvo que ser sometida a una reanimación cardiopulmonar (RCP) y actualmente está hospitalizada.
El hielo se rompió debido al aumento de las temperaturas en la zona y el viento alejó la placa de la costa.