Las especies nativas de Panamá están desapareciendo poco a poco por la llegada de otros animales más agresivos.
Este es el caso de las lagartijas negras de cabeza anaranjada, que hace más de veinticinco años se observaban en las paredes de las casas, cercas y árboles.
Ahora han sido desplazadas por otras lagartijas provenientes de los países asiáticos y que superan a las panameñas en cuanto a agresividad y fortaleza. En ocasiones se convierten en caníbales.
El ingeniero Roderick Salcedo, agrónomo y estudioso de especies raras de Panamá, manifestó que lo que está pasando con las lagartijas negras es exactamente lo que ocurre con el talingo y otras aves que son fuertemente atacadas por los conocidos changos.
Agregó que la lagartija caníbal es de piel pegajosa, color pálido y ojos grandes sin cartílago; además tienen la facilidad de caminar con la cabeza hacia abajo cuando se desplazan entre el cielo raso o techo y su mayor dieta es a base de insectos, inclusive, con tamaños similares a su cuerpo.
Este reptil vino a ocupar el puesto que tenían las "iguanitas" panameñas cabezas rojas, que huyeron hacia los montes y viven entre los huecos de los árboles.
¿Cómo Llegaron las lagartijas asiáticas a Panamá?
No se tiene una versión oficial, pero se presume que llegaron en los inicios de los ochenta entre las cajas de los juguetes importados desde Taiwán.