Cientos de familias de la provincia de Veraguas, podrían quedar sin el sustento de varios meses, si se suspende la producción de sandía.
Muchos productores de sandía desistieron este año de sembrar, porque según ellos, los intermediarios se quedan con la mayor parte del dinero.
Pedro Solís, productor de exportación, manifestó que, junto a sus hermanos, ha logrado sembrar unas 400 hectáreas de este rubro no tradicional en varias partes de la provincia de Veraguas.
Mencionó que aún no está seguro de cuánto le pagarán por las frutas que va a enviar a los mercados fuera del país.
Comentó que tienen parcelas en Calabacito de Santiago a orillas del río Santamaría, en Mariato, Tebario y Soná, las que van para los mercados de Estados Unidos y otros países europeos.
Sostuvo que si este año no hay mejoras en la comercialización de este producto no participará en la próxima siembra para la exportación y se dedicará al mercado local.
Por su parte, Bernabé Duarte, fue por muchos años uno de los mejores productores de sandía en la comunidad de Calabacito de Santiago.
Sin embargo, por las pérdidas generadas en años anteriores, cuando invirtió fuertes sumas de dinero sin lograr ganancias, dejó de cultivar quedando varias familias sin un sustento.
Uno de los mayores enemigos que este año enfrentan los productores, son las constantes lluvias que azotan a Veraguas causando severos daños a los cultivos.
Por otro lado, en la estación seca, la sandía es muy buscada, porque, aparte de ser una fruta tropical exquisita por su sabor dulce, es refrescante para las personas.