El español Fernando Torres, que ayer jugó como suplente, salvó de nuevo a l Liverpool, y le dio una victoria crucial por 2-3 en el tiempo añadido sobre el Portsmouth que le aúpa de forma temporal al liderato de la Premier.
Los pupilos de Rafa Benítez tuvieron que sudar tinta hasta el último suspiro. El resultado les permite seguir soñando con el título.
Lo cierto es que hoy estuvieron cerca de la derrota, que hubiera supuesto una catástrofe, para las aspiraciones de su técnico.