Se trataba de un periodista de ese país, que también intentaba localizar al atacante, pues según dijo, estaba "haciendo una colecta de informaciones porque en Portugal nadie ha sabido qué ha pasado con el jugador".
De acuerdo al colega, en un medio portugués sólo trascendió que "una mujer de la familia había informado que todo está bien con Garcés y que no se encontraba en su casa porque estaba en la playa, pero nunca fue cierto que identificaron quién era la mujer ni hablaron con el propio jugador".