Cuatro días después de haber perdido su casa, producto de un incendio, Carlos De León, volvió a lo que fue su hogar, para tratar de levantar algo que le permita vivir con su esposa y tres hijos.
La casita de zinc, ubicada en la segunda etapa de la barriada Villa Mireya, en Capira que Carlos construyó para vivir el resto de sus días, se quemó con todo adentro.
Su esposa había ido a la tienda con la niña de 2 años y los otros de 4 y 6 estaban en la casa, pero afortunadamente pudieron salir ilesos de este siniestro.
En estos momentos esta humilde familia que lo perdió todo, necesita desde una olla hasta camas, comida y ropa para la niña de 2 años y los varones de 4 y 6 años.