Un muerto, un herido y una persona que milagrosamente salvó la vida fue el resultado de la colisión de tres vehículos articulados en el Cerro de Jesús, en la vía Interamericana, a la altura del distrito de San Lorenzo, ocurrido en horas de la madrugada de ayer.
Alexander Rovira Pittí, de 32 años, nunca pensó que al estacionar el vehículo articulado que manejaba para echarle diesel y arreglarle el filtro, fueran los últimos minutos de su vida.
Mientras que Irving Caballero, de 37 años, conductor de la mula verde con blanco, con matrícula 526207, terminaba de ayudar Rovira que maneja el vehículo articulado propiedad de agroindustrial Rey, con matrícula 361657, la cual se había quedado sin combustible, cuando lo habían arreglado y estaban a punto de arrancar fueron impactados violentamente.
La mula que conducía Luis Gutiérrez, de 37 años, propiedad de transporte Donaldo Guerra no se percató que a orillas de la vía estaban dos mulas estacionadas y al rebasarlas impactó el furgón estacionado que llevaba 600 sacos de cemento.
No hubo tiempo para que Rovira salvara su vida y el impacto lo tiró al pavimento, donde quedó atrapado debajo de las llantas, y fallece instantáneamente.
El hecho ocurrió a eso de las 5: 15 a.m. de ayer, cuando Caballero se mantenía parado en la orilla de la calle y al estacionarse puso la intermitente, luego se dispuso a ayudar al conductor de la mula del Rey y acomodó el filtro después de salir debajo del vehículo, sólo sintió un impacto que lo botó a la cuneta.
Un enorme tranque se produjo en la vía Interamericana, desde esa hora de la madrugada hasta las 9: 30 a.m., donde ningún vehículo pudo pasar, hasta terminar el levantamiento del cadáver por la Personería de San Lorenzo. El cuerpo sin vida del profesional del volante fue trasladado a la morgue del Hospital José Domingo de Obaldía.
En tanto, Luis Gutiérrez fue trasladado por la ambulancia de rescate del Cuerpo de Bomberos de San Félix con carácter de urgencias al Hospital Rafael Hernández.
El paramédico Jairo Graell, que atendió el caso, aseguró que Gutiérrez estaba estable al momento que se trasladó al nosocomio, pero recibió fuertes golpes producto de la colisión. A pesar que la mula que manejaba Caballero tenía los 600 sacos de cemento, el impacto fue en la parte trasera izquierda del furgón que lo remolcó como 10 metros hacia delante y ésta a su vez impactó a la mula del Rey que estaban arreglando.
TESTIMONIO
“Yo sólo oí una bulla del carro que venía a alta velocidad”, estás fueron las palabras de Irving Caballero, único testigo presencial del hecho y conductor de la mula que llevaba el cemento. Manifestó que estaba ayudando a Rovira a arreglar la mula.