Los problemas sociales como la pobreza, el desempleo y el narcotráfico, son caldos de cultivo que generan la violencia que impera en nuestra sociedad, advirtió ayer Marcela Márquez, investigadora del Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá.
"La violencia se debe observar integralmente, abarcando todos los aspectos de la sociedad, y vemos que lamentablemente los problemas sociales empujan a un sector a entrar en este círculo", subrayó.
Según la investigadora, aproximadamente el 15 por ciento de la población ha cometido algún tipo de delito o ha quebrantado la ley durante el transcurso de su existencia.
"Los que no delinquimos, buscamos otros medios de sustento honrados para hacer frente a nuestras obligaciones diarias", apuntó la investigadora que trabaja por más de tres décadas en este campo.
Márqueza también precisó que los delitos de cuello blanco, cometidos por funcionarios y empresarios, con estatus socio-económicos, hacen más daño al país porque representan mayores pérdidas para el Estado.
"“La diferencia de los delincuentes comunes, es que ellos tienen una imagen que los protege de la sanción legal, comúnmente las apropiaciones ilícitas que logran son atribuidos a sus habilidades profesionales. La sociedad ni los medios tampoco los señalan como quebrantadores de la ley", dijo.
En tanto que los delincuentes comunes son estigmatizados por la sociedad en general y son expuestos a las consecuencias legales que derivan de sus delitos.
INFRACTORES
QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA 15%
Un 15% de la población ha quebrado la Ley en algún momento, según las investigaciones.