El vestido de la novia costó más que la mayoría de las casas de los estadounidenses. Su anillo de diamante más que muchos yates. Pero, y el peinado del novio? Se lo hizo él mismo.
Donald Trump se casó con la modelo eslovaca Melania Knauss en una ceremonia que tuvo todo el glamour, la ostentación y el oro que el dinero y una poderosa estrella pueden comprar.
El escenario de la opulenta recepción fue la mansión Mar-a-Lago de Trump, que cuenta con detalles de oro de 24 quilates, candelabros de cristal hechos a pedido, y pisos de mármol que cubren unos 3.300 metros cuadrados.