El cementerio del corregimiento de El Arado, en el distrito de La Chorrera, sirvió para la realización de ritos satánicos, en donde el o los asistentes pintaron las paredes de la capilla con mensajes, en tanto que varias tumbas presentaban dibujos y letras.
En el pasado este campo santo ha sido utilizado para entierros por parte de brujos y para sacar tierra, la cual en una ocasión fue depositada en el altar de la capilla de Río Congo e incluso, una vez una tumba fue profanada.
Una señora que reside en la vía que conduce al cementerio y que evitó dar su nombre, indicó que a principios de semana un hombre junto a una mujer entraron aproximadamente a la una de la tarde al camposanto y se retiraron a las cinco de la tarde.
Las mismas personas ya habían sido vistas ingresando al cementerio dos días antes, aunque por breve tiempo.