El presidente Martín Torrijos advirtió ayer que el proyecto de reforma fiscal, que se discute en la Asamblea Nacional, no pretende instaurar una lucha clasista entre ricos y pobres, al tiempo que resto importancia a los señalamientos de sectores que lo apodan el "Robin Hood panameño".
Torrijos indicó que no se arrepiente de haber enviado a la Asamblea el proyecto de equidad fiscal, porque "sin justicia social no vale la pena ningún crecimiento económico".
Torrijos señaló en la ciudad de Chitré, durante un Consejo Consultivo, que tiene la certeza de que va por buen camino, al tiempo que dijo confiar en la madurez social de la población para no dejarse engañar y evitar enfrentamientos innecesarios.