La crisis política y social que jaquea al presidente de Bolivia Carlos Mesa entró el sábado en su sexto día atizada por el llamado a formar un gobierno autonómico regional en la provincia de Santa Cruz, pulmón económico del país y epicentro de las protestas.
La mayoría de las reparticiones estatales de Santa Cruz, 900 km al este de La Paz, seguían bajo control de activistas del Comité Pro Santa Cruz, que agrupa a fuerzas sociales y empresariales alzadas contra el aumento del precio de los combustibles.
Estudiantes controlan desde el viernes el edificio de la prefectura y dicen que permanecerán allí hasta que se proclame un gobierno regional autónomo de La Paz.