A Panamá sólo le faltó el puntillazo final en varias acciones. El juego estuvo para más goles, sin embargo, el equipo pecó en la puntada final.
La selección dejó conclusiones interesantes en el amistoso del viernes ante Dinamarca. Primero, el equipo creó muchas situaciones de gol. Segundo, a pesar de las muchas ausencias, la selección mostró un buen juego colectivo y, tercero, se cuenta con una equipo que puede hacer el trabajo. En casa hay material.
Esto es importante a la hora de que uno u otro jugador del extranjero no pueda venir o un titular habitual esté inhabilitado para actuar.
El viernes vimos una selección que mostró a un Garcés en lo que es: el jugador espectáculo.
"La Ficha" a pesar de que falló en un par de ocasiones frente al marco, fue el jugador más incisivo en la delantera.
En el medio campo fue donde se dio más libertades al rival, principalmente cuando el equipo se iba al frente no existía un equilibrio en la mitad de la cancha.
Ese espacio era muy bien aprovechado por Dinamarca que tuvo en ocasiones la oportunidad de abrir el marcador.
Sin embargo, otra vez apareció Penedo. El arquero del Arabe Unido sigue mostrando sus progresos y que ya es una realidad en el marco del seleccionado panameño.
Panamá tuvo muchas ocasiones, pero sólo en una de ellas pudo vencer la meta danesa.
Allí apareció Blas Pérez (ya se había comido varias) por derecha... desbordó y hizo la diagonal, se fabricó el espacio, pasó a Garcés y éste se la filtró entre dos defensores para dejarlo frente al marco. 1-0, fin del partido.