La angustia económica de los cuentahabientes del clausurado Banco DISA no acaba.
Para colmo, varios se encuentran enfermos y en silla de ruedas, mientras que otros han fallecido sin ver satisfechos sus anhelos, o sea, que les cancelen todos sus pagos.
Uno de los aguerridos cuentahabientes llamado Salomón Malca, calificó como una canallada la actitud asumida por personas de gran poder económico, quienes ni siquiera se han distinguido en tratar de poner de su parte para solucionar este problema.
Para colmo, los legisladores tampoco aprobaron un proyecto de ley presentado por José Luis Fábrega a favor de los ahorristas.