“Lo aprenda de mis padres y abuelos†manifestó Olga, quien con una sensibilidad social y humanitaria ayuda sin condiciones a gente con discapacidad dándoles un poco de aprecio, comprensión y compasión.
Olga Castro, es una elegante dama residente en la ciudad de Santiago, que trabaja duro como vendedora en almacenes de esta localidad pero, tiene un corazón tan noble que al ver a las personas discapacitadas o ancianos inmediatamente procura darle la mejor atención.
Nos asombró mucho que la mencionada dama al pasar por la avenida Central, después de una larga jornada de trabajo se detuvo a prestarle la ayuda a Evelio Batista de 54 años, residente en Guarumalito del distrito de Soná, quien desde pequeño no camina y todas sus necesidades la hace en esta silla de ruedas.
Lo curioso, es que Olga Castro, no reparó el estado o condiciones de Evelio impedido que se ubica en lugares céntricos de Santiago, para que le den algo y de esa manera sobrevivir, apenas se entendaa que necesitaba ayuda que por su parálisis en casi todo su cuerpo que desde niño padece y su lenguaje es poco entendible.
Evelio Batista es oriundo de la apartada comunidad de Guarumalito de Soná y se traslada frecuentemente a la capital veraguense en busca de atención médica o de alguien que le pueda tender la mano en la proporción de alimentos y ropa.
MENSAJE UN EJEMPLO DE DAMA
Olga Castro, pide a sus semejantes que presten un minuto de bondad al prójimo y que no le nieguen un minuto de felicidad a quien tanto lo necesita.