Lo primero que hay que tener claro es dónde se va a guardar los juguetes. Es aconsejable que lo haga en conjunto con tu hijo. Puede ser en un rincón de la habitación, en otro cuarto, en el jardín, en un armario, etc. Es importante que el lugar donde se guarden los juguetes sea el mismo donde el niño suele jugar. También es fundamental que el local sea seguro, ventilado, protegido, con buena iluminación y limpio.
Después de encontrar el local adecuado, una buena idea sería dar un nombre a cada rincón. Dar un nombre como "rincón de magia" (juegos de mesa), "rincón de la lectura" (libros) y así en adelante. Lo importante es separarlos según la actividad que desarrolla. Se pueden ordenar los juguetes en cajas, en cajones, en bolsas, en estanterías, e incluso en baúles. El material también es elemental. Que sean de plástico, de madera pintada, de papel cartón, y que tenga muchos colores.