La noria de Singapur, la mayor del mundo, permanecerá cerrada hasta que la investigación determine la causa del cortocircuito que el pasado martes dejó atrapadas en las alturas a 173 personas, informó ayer la Policía.
El cortocircuito ocurrido en la sala de control de la noria llamada "Singapore Flyer" causó la parada del motor de suministro eléctrico, que los técnicos no consiguieron reparar hasta seis horas después de que se produjera la avería.