Cinco personas murieron asfixiadas ayer en una discoteca de la localidad peruana de Juliaca, cuando un desconocido arrojó una bomba lacrimógena en el interior del recinto donde festejaban la Navidad.
En el hecho, que aún está bajo investigación y del que se desconocen los motivos, también resultaron heridas unas diez personas a causa del tumulto que se ocasionó cuando los asistentes intentaron abandonar la discoteca.