El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció en una visita a Irak que las tropas británicas se retirarán del país árabe a finales de julio de 2009, después de finalizar su misión el 31 de mayo del próximo año.
Por su parte, Al Maliki manifestó que en el acuerdo alcanzado con el Reino Unido hay un artículo "que permite al Gobierno iraquí extender la presencia militar británica en el país, si se necesita".
En la actualidad, el Reino Unido mantiene a unos 4,100 militares confinados en una base militar a 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Basora, en el sur de Irak, tras ceder el control de la seguridad de la provincia del mismo nombre a las fuerzas iraquíes el año pasado.