Uno de los procedimientos más confiables en el hombre para evitar una descendencia no deseada es, sin lugar a dudas, la vasectomía. Esta técnica quirúrgica anticonceptiva es la más practicada en Occidente y su eficacia se acerca al cien por cien, aunque también existe la posibilidad, siempre remota, de que se produzcan fallos.
CONVENCER A LOS INDECISOS
Un hombre de unos 35 años, casado y con dos hijos es el perfil del paciente habitual que acude a la consulta del urólogo para solicitarle que le practique una vasectomía, técnica quirúrgica a la que se someten cada año millones de varones en buena parte del mundo, con una eficacia que roza el cien por ciento de las intervenciones.
En el último tercio del siglo XX, los gobernantes de la India desarrollaron varias campañas de vasectomización de los naturales del país, con objeto de detener la explosión demográfica.
Para estimular a los indecisos a cada hombre que se sometía a la intervención se le regalaba un aparato de radio. Aunque fueron varios millones de indios los que aceptaron operarse, el objetivo de frenar el aumento de población no se logró.
Mientras que en Colombia, el Ministro de Protección Social, Diego Palacio Betancourt, se sometió en enero de 2007 a una vasectomía "para dar ejemplo de responsabilidad" en materia de planificación familiar a sus compatriotas.
En Colombia sólo un 2 por ciento de la población masculina se ha vasectomizado, lo cual obedece, según el ministro, a un problema de machismo.
UNA OPERACION RAPIDA
Desde el punto de vista quirúrgico, la vasectomía es un método anticonceptivo consistente en el corte del conducto que traslada los espermatozoides al semen.
El éxito de este tipo de intervención se debe, en gran medida, a que se realiza con anestesia local, dura poco tiempo y la recuperación suele ser bastante rápida. Esta operación es menos riesgosa y dolorosa que la de la mujer.
La vasectomía detiene la migración de los espermatozoides a través de sus conductos naturales, con lo que la operación no es reversible sino que existe "una posibilidad muy remota de que se produzca una repermeabilización espontánea de los conductos deferentes".
Los especialistas insisten en que "es una técnica adecuada para las personas que tienen claro que no desean tener más hijos", y que, conseguir que sea reversible, depende del tiempo transcurrido desde que se practicó la vasectomía.