El chiricano Rubén González, de 28 años de edad, murió quemado vivo dentro del camión que conducía, luego que este se incendiara por una colisión con otro camión en la vía interamericana.
Todo lo que quedó de González fueron restos carbonizados entre los hierros retorcidos de la cabina.
Con más suerte corrió su coterráneo y conductor de la segunda "mula", Edgar Luis Moreno, que solo sufrió heridas leves. Todo ocurrió en el sector conocido como El Gavilán de la Mesa, en la Provincia de Veraguas.