El presidente Martín Torrijos piló arroz ayer en la comarca Emberá y se comprometió con la población de Manené a brindarle toda la seguridad que sea necesaria para evitar nuevos enfrentamientos entre insurgentes y unidades de la Policía fronteriza, tal y como aconteció la semana pasada cuando se dieron enfrentamientos entre uniformados panameños y supuestos insurgentes de las guerrillas colombianas.
En una visita realizada ayer a la comarca, Torrijos destacó que el compromiso que tienen como Gobierno es brindarles la seguridad a los residentes de estas poblaciones y por ello se ha reforzado la seguridad en las áreas limítrofes entre Panamá y Colombia.
Torrijos, al reunirse con moradores de las comunidades de Manené, Río Indio, Llano Bonito, Pueblo Nuevo, Galilea y Buenos Aires, afirmó que la Policía Nacional redoblará su presencia para garantizar la seguridad en el territorio nacional, a través del Servicio Nacional de Fronteras.
Mientras que la residente de Sambú, Mercelia Stiocan, quien huyó de los conflictos y de la presencia de los guerrilleros en esa área, aseguró que los propios insurgentes les dijeron que eran parte de la guerrilla colombiana, pero en ningún momento se dieron actos de violencia en contra de los residentes de ese poblado, quienes huyeron hacia Manené.