A nueve días del asesinato del reo Roberto Abadía Chong, de 35 años, a manos de un menor de edad, su padre, el pastor Wilfredo Abadía Murillo, reveló que al agresor de su hijo lo trataba como miembro de su familia.
Abadía Murillo indicó que su hijo gozaba de un permiso laboral por ser un reo de confianza del Centro Penitenciario La Joya, tras pagar una condena de 12 años, por homicidio, y el próximo año culminaba dicha condena.
El hoy occiso dejó en la orfandad a dos hijos: una niña de 12 años, y el último que se encuentra en el vientre de su madre. Además, tenía muchos planes luego de que saliera de la cárcel.
El evangélico narró los hechos aduciendo que el asesinato de su hijo se dio a eso de las 8: 40 de la noche del domingo 7 de diciembre. "Tomé a mi hijo entre los brazos y lo llevé a la Policlínica Generoso Guardia, donde falleció".
"El menor de 16 años, sospechoso del crimen, apareció de repente, sacó un arma de fuego y le disparó en la parte trasera de la cabeza", informó Abadía. "Mi hijo se encontraba sentado sobre una caja de cerveza, pero no se encontraba libando".
"No entiendo cómo sucedió esto, ya que hora antes del hecho ellos se encontraban conversando tranquilamente sobre un problema que tenía el adolescente, " indicó.
"Le pido a las autoridades que busquen a este menor para que pague lo que hizo", concluyó el afligido padre.