El chiquillo de diez años quedó asombrado cuando vio la cantidad de regalos que le había traído el Niño Dios o Santa Claus.
Los padres le dijeron con entusiasmo que todos esos paquetes eran para él.
Eran quince juguetes de diferentes tipos. Sus padres querían que el niño tuviera unas felices navidades... ¡y lo atiborraron de juguetes...!
Con manos temblorosas, el niño fue abriendo los regalos. Al verlos se reía, pero no se detenía a revisarlos. Había otros por abrir.
Cuando iba por el paquete número siete, el niño se aburrió. No sabía qué juguete usar, porque todos eran bonitos.
Y aunque ustedes no lo crean, se levantó y fue a buscar su juguete preferido... ¡del año pasado!
Casi les da un "faracho" a los padres. Habían gastado decenas de balboas. Lo que menos pensaron es que el niño les diera la espalda a los caros juguetes.
¿Qué pasó? Sencillamente que muchos juguetes confundieron al niño, pues no sabía con cuál jugar. Por eso buscó el del año pasado...
Algunos padres creen que llenando de juguetes navideños expresarán su amor a los hijos y lo harán felices.
Hasta los adultos no los pueden apreciar si les dan muchos regalos. ¿Entonces por qué queremos que un niño sí lo haga?
Es preferible que regale poco a poco los juguetes. Unos en Navidad, otros el Día de Reyes y también en su cumpleaños.
Así el niño los apreciará todos...
Respecto a juguetes hay que indicar que los compren según la edad del niño. Hay padres que creen que sus hijos son "superdotados".
Les regalan juguetes para niños mayores. No les extrañe que no puedan jugar bien con ellos, porque no los entienden.
Tampoco hay que comprar juguetes muy complicados. No les extrañe que algunos de ellos ni los padres con título universitario los puedan armar. Quedarán en un rincón del closet...
Y por favor, si el juguete es electrónico, pida que tenga garantía por daños de fábrica. Además, debe haber alguien que se responsabilice por su arreglo si se daña.
Debo advertir que a veces el niño aprecia más un juguete sencillo y que él pueda participar en su uso. Ejemplo conocido es el antiguo "caballo de palo".
Muchos disfrutamos "montándolo", a pesar de que solamente era un palo de escoba con unos trapos y sogas...