Recientes estudios históricos apuntan a que Jesucristo no nació en diciembre, sino en Junio, específicamente el 17. ¿Significa esto que ahora tenemos que cambiar la fecha de la Navidad, y poner nuestros arbolitos a medio año?
Realmente no; y sinceramente, no importa. Qué es realmente lo importante: ¿qué día nació Jesús, o su mensaje al mundo? No miremos el dedo apuntando, sino el sitio hacia donde apunta el dedo.
La Navidad no se trata de la infancia de nuestro Salvador; sino de su deidad. Nadie antes se imaginó que Dios iba a venir al mundo en un humilde pesebre.
A través de 2000 años aproximadamente, se han estado discutiendo sobre quien verdaderamente es Jesús. Algunos han dicho que es uno de muchos dioses, un humano creado, un ángel de alta jerarquía, un buen maestro, un profeta, etcétera.
El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El. Y El es antes de todas las cosas y en El todas las cosas permanecen.
Cristo es el que recibe la herencia de toda la creación y el derecho de reinar sobre ella. No quiere decir que nació en primer orden, por que no lo fue.
¿Quien lo hizo todo? Algunos científicos dicen que hubo una gran explosión que eventualmente formó un pantano primordial, y...La ciencia no lo puede explicar. Dios creo a todo.
El bebé de Belén. El lo hizo todo. Ese mismo bebé que creció y se hizo hombre para morir por ti y por mi.
El verdadero significado de la Navidad es el nacimiento del Salvador del mundo.
No es simplemente el nacimiento de un niño. No, así no es el relato, pues verdaderamente no se conoce con exactitud cuándo nació.